En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial

En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial


¿Qué pasaría si un edificio se concibiera como una constelación, donde cada hogar brilla por sí mismo, pero cobra sentido al conectarse?

Con 335 apartamentos distribuidos en tres tipologías y doce variantes, Novier trece entiende la vivienda vertical no como una suma de unidades, sino como una red.



Constelación: la comunidad como sistema

Una constelación no se entiende mirando una sola estrella. Hay que recorrerla, de un punto al siguiente, siguiendo las líneas invisibles que convierten puntos dispersos en una figura reconocible.



Novier trece traslada esa lógica a la arquitectura. El edificio no se concibe como un bloque rígido, sino como un sistema de puntos de encuentro distribuidos en altura. Cada terraza intermedia y cada área común funciona como un nodo que articula la vida de la comunidad.

Cada hogar conserva su luz propia. La comunidad aparece en lo que los une.


El primer punto: la llegada



Todo empieza a nivel de calle.

El lobby recibe con plafones curvos, luz cálida y una pared de azulejo azul profundo que marca la identidad del proyecto. Es la primera estrella: el punto donde todos los recorridos coinciden.

Más adentro, entre los volúmenes, se abre una plaza interior. Ahí el suelo se vuelve paisaje. En el playground, formas onduladas invitan a jugar. El pet park, la ludoteca y el coworking completan la base de la constelación.



Una constelación en vertical

El volumen se escalona. Ese escalonamiento ya existía en el sitio; el diseño lo convierte en terrazas.

Ahí aparecen las estrellas mayores: el salón social, el gimnasio, las churrasqueras. Amenidades que no se concentran en un solo punto, sino que se reparten por el conjunto y quedan cerca de cada hogar.



Desde fuera, esos nodos se leen en fachada. Terrazas que sobresalen de la masa. Salientes con curvas iluminadas que al anochecer revelan dónde se encuentra la comunidad. Planos negros, arena y blancos que se desplazan piso a piso y dan al conjunto ritmo y profundidad.


Luz propia

Entre nodo y nodo, están los hogares.



Tipologías A, B y C, de 2 y 3 habitaciones, con doce variantes. Para el joven profesional que empieza y para la familia que crece. Cada apartamento tiene su propia luz, su propio ritmo, su propia vista.

Y desde cada uno, una terraza, un pasillo abierto o la plaza interior recuerdan que el resto de la constelación está a pocos pasos. Ninguno se diluye en el conjunto. Todos forman parte de él.


Ser parte de algo más grande



En conclusión; una estrella se ve. Una constelación se reconoce.

Novier trece propone una forma de habitar en vertical donde cada hogar brilla por sí mismo y la comunidad aparece en lo que los une.

Vivir conectado. Ser parte de algo más grande sin perder el propio brillo.

En OAX nos enorgullece acompañar a MILÉSIMO en dar forma a esta visión.



Autor

Post Author

Arq. Miguel E. Yon Moll

Director General y Fundador - OAX

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En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial

En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial


¿Qué pasaría si un edificio se concibiera como una constelación, donde cada hogar brilla por sí mismo, pero cobra sentido al conectarse?

Con 335 apartamentos distribuidos en tres tipologías y doce variantes, Novier trece entiende la vivienda vertical no como una suma de unidades, sino como una red.



Constelación: la comunidad como sistema

Una constelación no se entiende mirando una sola estrella. Hay que recorrerla, de un punto al siguiente, siguiendo las líneas invisibles que convierten puntos dispersos en una figura reconocible.



Novier trece traslada esa lógica a la arquitectura. El edificio no se concibe como un bloque rígido, sino como un sistema de puntos de encuentro distribuidos en altura. Cada terraza intermedia y cada área común funciona como un nodo que articula la vida de la comunidad.

Cada hogar conserva su luz propia. La comunidad aparece en lo que los une.


El primer punto: la llegada



Todo empieza a nivel de calle.

El lobby recibe con plafones curvos, luz cálida y una pared de azulejo azul profundo que marca la identidad del proyecto. Es la primera estrella: el punto donde todos los recorridos coinciden.

Más adentro, entre los volúmenes, se abre una plaza interior. Ahí el suelo se vuelve paisaje. En el playground, formas onduladas invitan a jugar. El pet park, la ludoteca y el coworking completan la base de la constelación.



Una constelación en vertical

El volumen se escalona. Ese escalonamiento ya existía en el sitio; el diseño lo convierte en terrazas.

Ahí aparecen las estrellas mayores: el salón social, el gimnasio, las churrasqueras. Amenidades que no se concentran en un solo punto, sino que se reparten por el conjunto y quedan cerca de cada hogar.



Desde fuera, esos nodos se leen en fachada. Terrazas que sobresalen de la masa. Salientes con curvas iluminadas que al anochecer revelan dónde se encuentra la comunidad. Planos negros, arena y blancos que se desplazan piso a piso y dan al conjunto ritmo y profundidad.


Luz propia

Entre nodo y nodo, están los hogares.



Tipologías A, B y C, de 2 y 3 habitaciones, con doce variantes. Para el joven profesional que empieza y para la familia que crece. Cada apartamento tiene su propia luz, su propio ritmo, su propia vista.

Y desde cada uno, una terraza, un pasillo abierto o la plaza interior recuerdan que el resto de la constelación está a pocos pasos. Ninguno se diluye en el conjunto. Todos forman parte de él.


Ser parte de algo más grande



En conclusión; una estrella se ve. Una constelación se reconoce.

Novier trece propone una forma de habitar en vertical donde cada hogar brilla por sí mismo y la comunidad aparece en lo que los une.

Vivir conectado. Ser parte de algo más grande sin perder el propio brillo.

En OAX nos enorgullece acompañar a MILÉSIMO en dar forma a esta visión.



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Arq. Miguel E. Yon Moll

Director General y Fundador - OAX

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En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial

En la zona 13, sobre la Avenida Hincapié, la Ciudad de Guatemala se densifica. A pocos minutos del Aeropuerto Internacional La Aurora, el terreno ocupa un punto estratégico: una de las arterias principales de la ciudad, conectada con las zonas 9, 10 y 14. Nuevas familias y jóvenes profesionales buscan vivir cerca de todo, con los volcanes en el horizonte y la practicidad como punto de partida. En ese contexto surge NOVIER TRECE, un proyecto de MILÉSIMO, y con él una pregunta esencial


¿Qué pasaría si un edificio se concibiera como una constelación, donde cada hogar brilla por sí mismo, pero cobra sentido al conectarse?

Con 335 apartamentos distribuidos en tres tipologías y doce variantes, Novier trece entiende la vivienda vertical no como una suma de unidades, sino como una red.



Constelación: la comunidad como sistema

Una constelación no se entiende mirando una sola estrella. Hay que recorrerla, de un punto al siguiente, siguiendo las líneas invisibles que convierten puntos dispersos en una figura reconocible.



Novier trece traslada esa lógica a la arquitectura. El edificio no se concibe como un bloque rígido, sino como un sistema de puntos de encuentro distribuidos en altura. Cada terraza intermedia y cada área común funciona como un nodo que articula la vida de la comunidad.

Cada hogar conserva su luz propia. La comunidad aparece en lo que los une.


El primer punto: la llegada



Todo empieza a nivel de calle.

El lobby recibe con plafones curvos, luz cálida y una pared de azulejo azul profundo que marca la identidad del proyecto. Es la primera estrella: el punto donde todos los recorridos coinciden.

Más adentro, entre los volúmenes, se abre una plaza interior. Ahí el suelo se vuelve paisaje. En el playground, formas onduladas invitan a jugar. El pet park, la ludoteca y el coworking completan la base de la constelación.



Una constelación en vertical

El volumen se escalona. Ese escalonamiento ya existía en el sitio; el diseño lo convierte en terrazas.

Ahí aparecen las estrellas mayores: el salón social, el gimnasio, las churrasqueras. Amenidades que no se concentran en un solo punto, sino que se reparten por el conjunto y quedan cerca de cada hogar.



Desde fuera, esos nodos se leen en fachada. Terrazas que sobresalen de la masa. Salientes con curvas iluminadas que al anochecer revelan dónde se encuentra la comunidad. Planos negros, arena y blancos que se desplazan piso a piso y dan al conjunto ritmo y profundidad.


Luz propia

Entre nodo y nodo, están los hogares.



Tipologías A, B y C, de 2 y 3 habitaciones, con doce variantes. Para el joven profesional que empieza y para la familia que crece. Cada apartamento tiene su propia luz, su propio ritmo, su propia vista.

Y desde cada uno, una terraza, un pasillo abierto o la plaza interior recuerdan que el resto de la constelación está a pocos pasos. Ninguno se diluye en el conjunto. Todos forman parte de él.


Ser parte de algo más grande



En conclusión; una estrella se ve. Una constelación se reconoce.

Novier trece propone una forma de habitar en vertical donde cada hogar brilla por sí mismo y la comunidad aparece en lo que los une.

Vivir conectado. Ser parte de algo más grande sin perder el propio brillo.

En OAX nos enorgullece acompañar a MILÉSIMO en dar forma a esta visión.



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